martes, 17 de marzo de 2009

Sólo vine a ver el jardín


Alicia de Mark Ryden







Imágenes de la nueva producción de Tim Burton, con la actuación de Johnny Depp como el Sobrerero Loco.



















Alicia de Gabriel Pacheco


Dice Alejandra Pizarnik en una entrevista que le realiza Martha Isabel Moia, publicada en El deseo de la palabra, Barcelona: Ocnos, 1972. "Una de las frases que más me obsesiona la dice la pequeña Alice en el país de las maravillas: -«Sólo vine a ver el jardín»: Para Alice y para mí, el jardín sería el lugar de la cita o, dicho con las palabras de Mircea Eliade, el centro del mundo. Lo cual me sugiere esta frase: El jardín es verde en el cerebro. Frase mía que me conduce a otra siguiente de Georges Bachelard, que espero recordar fielmente: El jardín del recuerdo-sueño, perdido en un más allá del pasado verdadero. (...) no quiero hablar del jardín, quiero verlo. Claro es que lo que digo no deja de ser pueril, pues en esta vida nunca hacemos lo que queremos. Lo cual es un motivo más para querer ver el jardín, aún si es imposible, sobre todo si es imposible".

miércoles, 11 de marzo de 2009

Había una vez una isla...


































































































































































































Hubo una vez... hace ya cierto tiempo... podría decirse que cinco temporadas atrás, en que los lunes por la noche eran míos. Ahora estoy hipnotizada por la narrativa y visual de una serie que no se parece a nada, pero que retoma infinitos guiños a series de ciencia ficción: LOST. Lo que parecía ser sólo una serie más de náufragos y sus vicisitudes, se convirtió en un complejo compendio filosófico del actuar humano, tanto individual como colectivo, acompañado por un creciente suspenso, intriga y su cuota de ciencia-ficción. En esta quinta temporada parecería que las respuestas sólo son grupales.
Con reminiscencias a Memento, por los flash continuos entre pasado, presente y futuro, la serie da fe del trabajo concienzudo de un equipo de guionistas, actores y director -J.J. Abrams- que saben a dónde quieren ir, a pesar de que lo vayan descubriendo a cada paso. Nada es librado al azar, todo, desde la música y la literatura, hasta los objetos o las frases, todo tiene su razón de ser. Será por eso que lunes a lunes seguimos prendiendo la tele para saber a dónde nos llevará la isla, qué es el Proyecto Dharma, quién es Jacob, de qué lado está Ben, entre otros millones de interesantes interrogantes.

sábado, 7 de marzo de 2009

Retomando el camino... o buceando hacia él





























Hacía un tiempo que, por diversas razones, no podía postear en el blog... así que quiero retomar los pasos, tomar fuerzas y comenzar con ansias. Todos los comentarios y aportes son bienvenidos. Lamento no haber podido contestar mensajitos, tan cariñosos como el de Joseph, pero bueno... ya estamos aquí. Adelante.

sábado, 17 de enero de 2009

Un viaje en el tiempo

I can still shine...

No sé lo que quiero, pero lo quiero ya. Parte II






























Es indudable que hay que tener coraje para asumir las decisiones. Decidir, y no morir en el intento, es un compromiso con el mundo, con la adultez. Soy alguien, sé quien soy, tengo responsabilidades, sé lo que quiero, me aplico -decidida- y lo logro. No confío en la fuerza de voluntad, ni en el azar, ni en soñar despierto, con realidades alternativas y vidas paralelas, porque soy madura y práctica. Buaaaa. Será patético decir que me puedo definir exactamente por lo contrario. No sé lo que quiero, no sé si quiero trabajar de lo mismo toda la vida, no sé si podría luchar contra molinos de vientos constantemente. Toda la vida es mucho tiempo. Sé que desearía viajar, conocer el mundo, aprender idiomas, diferentes culturas y comidas. Sacar fotos. Sentirme extranjera en todas partes. Creo que me gustaría ser fotógrafa, pero no sé si tengo la habilidad de ver lo esencial en las cosas comunes. Me gustaría, me gustaría... pero la cobardía -algunos lo llaman sentido común- me deja aquí, sujeta a mis elecciones. Decidí ser madre, decidí formar una familia, a la que amo y me desvela. ¿Eso significa que debo dejar de ser aventurera? Muchos dirán que no. Otros se preguntarán qué es ser aventurera, la verdad no lo sé. Ahora hacer dedo en el camino o viajar sin brújula es impensado... hay que saber dónde está la farmacia más cercana para el febratic y para el nebulizador. Es un lapsus de escritura fantástica... mis amigas me recordarían que nunca tuve un alma intrépida, más bien, siempre fui la ultrarazonable, aburrida y burguesa, quizás sea por eso que siento muchas veces una incorformidad formidable que se conjuga con un casi irreparable trastorno obsesivo compulsivo. Es difícil, muchas veces, lograr que ambas partes del ser convivan: la que quiere ser anárquicamente libre y a la que le gusta etiquetar la biblioteca, catalogada alfabética y temáticamente. ¿Habrá redención para un alma escindida?